
Hacer el cambio: Elegir los tubos infrarrojos adecuados
Muchas empresas dedicadas a la fabricación de componentes para automóviles están cansadas de pagar ese “impuesto a las marcas europeas”. Por eso, comienzan a buscar tubos infrarrojos personalizados. Pero seamos honestos: cuando se sustituyen piezas en una línea de producción, no solo se busca un precio más bajo. Lo que realmente se busca es algo que funcione bien. Se necesita un componente que se integre sin causar problemas en los tiempos de procesamiento.
La temperatura debe ser la correcta.
Aquí está el problema: si se acorta el tubo pero se mantiene la misma tensión eléctrica, la densidad de calor aumenta drásticamente. No se trata de un cambio sutil. Si la potencia por centímetro no es la adecuada, se generarán puntos calientes en el molde. O, peor aún, los filamentos se quemarán demasiado rápido debido a la presión excesiva.
Nos tomamos el tiempo necesario para calibrar la longitud y el diámetro del filamento, de modo que la temperatura producida sea exactamente la que requiere la máquina. Así, no habrá sorpresas.
Materiales y detalles “ocultos”
Usamos vidrio de cuarzo de alta pureza, ya que puede resistir bien los shocks térmicos. Para el sector automotriz, a menudo añadimos recubrimientos especiales al vidrio. Esto permite ajustar el espectro de emisión, lo que significa que el calor se distribuye mejor dentro del plástico, en lugar de quemar solamente su superficie.
Luego está el tema del cableado. Aquí es donde suelen surgir problemas. Ya sea que utilice conectores R7 o SK15, esos puntos de contacto deben estar bien ajustados. Una conexión floja genera arcos eléctricos, y estos pueden dañar los tubos. Diseñamos nuestros conectores para que puedan soportar las vibraciones constantes en un taller industrial, evitando así que se suelten con el tiempo.
El equilibrio entre potencia y refrigeración
Es tentador utilizar una alta potencia en un tubo corto. Esto permite un inicio rápido del proceso, lo que reduce los tiempos de procesamiento y hace que los números parezcan mejores. Pero hay un problema: tanta potencia genera un gran volumen de calor alrededor de los soportes del tubo. Si los ventiladores o las rejillas de enfriamiento no son suficientes, la carcasa se calentará demasiado. Cuando esto ocurre, el aislamiento de los cables comienza a deteriorarse, lo que puede causar cortocircuitos.
Le proporcionaremos los datos sobre la potencia térmica generada. De esta manera, podrá verificar la capacidad de refrigeración antes de instalar los tubos. Esto evita muchos problemas posteriormente.